Simbolismo del pez: de la sardina al pez de los cristianos

La sardina que arde al final del Carnaval, el pez de los primeros cristianos, la carpa que se vuelve dragón en Japón: lo que simboliza el pez, de una cultura a otra.
Miércoles de Ceniza. En distintos puntos de España, un desfile que imita un cortejo fúnebre acompaña a una sardina gigante hasta el fuego. Así se despide el Carnaval. Esa sardina es solo uno de los muchos peces que han cargado con un mensaje. El simbolismo del pez cambia según quién lo mire: habla de fe, de abundancia, de perseverancia o de salvación.
Para los primeros cristianos, el pez es un signo de fe: en griego, la palabra «pez» reúne las iniciales de «Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador». En China es un deseo de abundancia, porque «pez» se pronuncia igual que la palabra que significa «abundancia». En Japón, la carpa que remonta la corriente encarna la perseverancia. Súmale a Visnú, que toma la forma de un pez para salvar a la humanidad del diluvio, una diosa y su hijo convertidos en constelación y una vieja broma francesa del 1 de abril: el pez tiene mucho que contar. A la sardina volveremos más adelante.
En cada tradición, distinguiremos lo que cuentan los textos y los objetos de lo que cada uno quiera ver en ellos.
Ichthys: el pez que escondía una frase

Empecemos por el pez más famoso, el que seguramente has visto alguna vez en la parte trasera de un coche. Según la página de Wikipedia en español sobre el ichthys, sus primeras apariciones en el arte y la literatura cristianos datan del siglo II.
Cinco iniciales griegas
En griego antiguo, «pez» se dice ichthys (ἰχθύς). Los primeros cristianos leyeron en esa palabra un mensaje oculto, letra a letra:
- I por Iêsous, Jesús;
- CH por Christos, Cristo;
- TH por Theou, de Dios;
- Y por Huios, Hijo;
- S por Sôtêr, Salvador.
Una sola palabra, y dentro cabe toda una profesión de fe.
¿Una contraseña para reconocerse?
El ichthys se convierte en un signo de identidad cristiano. La tradición cuenta que, en tiempos de las persecuciones, los cristianos lo usaban como código para reconocerse entre ellos, y que lo trazaban en los muros de Roma antes de Pascua para señalar el camino hacia las criptas. Es un relato bonito: tómalo como lo que es, una tradición.
Los autores antiguos también recurren a la imagen. Tertuliano compara a los creyentes con pececillos que toman su nombre del ichthys y nacen en el agua. San Agustín, en La ciudad de Dios, comenta el acróstico y ve en él un nombre místico del Salvador. Y Clemente de Alejandría, en su Pedagogo, recomienda grabar en los sellos la paloma o el pez. Llevar un pez encima, como ves, no es cosa de ayer.
De las criptas a los coches
En los años setenta, el símbolo vive una segunda juventud en Estados Unidos con el Jesus Movement. Desde entonces aparece en colgantes, en chapas y en la parte trasera de los coches, como señal de pertenencia a la fe cristiana.
Cinco panes y dos peces
Si el pez ocupa tanto sitio entre los cristianos, es también porque nada a sus anchas por los Evangelios. El relato más conocido es el de la multiplicación de los panes. Con cinco panes y dos peces, Jesús da de comer a una multitud: unos cinco mil hombres, sin contar a las mujeres y los niños. Los cuatro evangelistas, Mateo, Marcos, Lucas y Juan, recogen la escena.
Todavía hoy, la iglesia de la Multiplicación, en Tabgha, se alza cerca del lugar donde la tradición sitúa el milagro. Dos peces que bastan para alimentar a miles de personas: cuesta encontrar una imagen más bonita de lo que significa compartir.



China: un juego de palabras que desea abundancia

Cambiemos de continente. En China, el pez no habla de fe, sino de prosperidad, y todo depende de un juego de palabras.
El carácter 魚, «pez», se pronuncia yu. El carácter 餘, que significa «abundancia» o «excedente», también se pronuncia yu. De ahí una fórmula de buenos deseos: lian nian you yu (連年有餘), «prosperidad y abundancia año tras año». Dibujar un pez es desear que en casa nunca falte de nada.
La École française d’Extrême-Orient conserva una estampa popular que ilustra este deseo. Grabada en madera en el siglo XX por Yang Luoshu, en Yangjiabu, en la provincia de Shandong, muestra a una mujer con peonías y a un niño que sostiene un pez. Formaba pareja con otra imagen: las dos se pegaban en las puertas del dormitorio de la nuera para celebrar el Año Nuevo.
Japón: la carpa que remonta la corriente

Cada 5 de mayo, en Japón, carpas de tela ondean al viento en lo alto de largas pértigas de bambú. Son los koinobori, que se izan para Kodomo no hi, el día de los niños. Esta fiesta sustituyó al antiguo Tango no sekku, que se celebraba el quinto día del quinto mes lunar.
¿Por qué carpas? Por una leyenda china, retomada en Japón: las carpas que logran remontar el río Amarillo se elevan al cielo convertidas en dragones. Los koinobori celebran así la fuerza y la perseverancia de las carpas que nadan a contracorriente por ríos y cascadas.
El mensaje es sencillo y le habla a cualquiera: la carpa que remonta la corriente es una imagen de perseverancia ante las dificultades. De todos los significados del pez, quizá sea el más fácil de regalar, y varios modelos de nuestra colección de broches de pez se prestan a ello.
Matsya, el pez que salvó a la humanidad
En el hinduismo, Matsya, cuyo nombre significa «pez» en sánscrito, se considera el primer avatar de Visnú.
Todo empieza, en el Shatapatha Brahmana, con un pececillo que Manu encuentra en un río. El pez le avisa: se acerca un diluvio, hay que construir un barco. Cuando suben las aguas, el pececillo, ya gigantesco, guía el barco hasta las alturas del Himalaya. Manu, su familia y algunos animales se salvan. El Mahabharata cuenta una versión parecida, en la que Manu se lleva consigo «la semilla de todo lo que vive en la tierra». Este relato se ha comparado con el del arca de Noé.
Dos peces de buen augurio
El pez figura entre los ocho símbolos de buen augurio, el ashtamangala, en forma de una pareja de peces dorados. En su origen representaban dos ríos sagrados, el Ganges y el Yamuna. En el budismo evocan la capacidad de los seres para avanzar hacia la liberación sin ahogarse en el samsara, el ciclo de los renacimientos. La rama shvetambara del jainismo también los cuenta entre sus ocho símbolos.
Avanzar sin dejarse tragar por las aguas: vuelve la idea de la carpa japonesa, y de paso nos acordamos de la tortuga, símbolo de longevidad.
Piscis: dos peces atados en el cielo
El pez ha llegado hasta las estrellas: la constelación de Piscis dibuja dos peces unidos por una cuerda. El autor latino Higinio, que recoge fuentes griegas, cuenta su origen. Perseguidos por el monstruo Tifón a orillas del Éufrates, Afrodita y su hijo Eros se transforman en peces. Sus colas quedan atadas con una cuerda para que no se pierdan entre las olas.
Se puede ver ahí un vínculo que resiste al peligro, el de una madre y su hijo atados para no perderse.
De la sardina del Carnaval al pez de abril
Volvamos a la sardina del principio. El Entierro de la sardina es una ceremonia que anuncia el fin del Carnaval en distintos puntos de España e Hispanoamérica. Se celebra tradicionalmente el miércoles de Ceniza: un desfile imita un cortejo fúnebre y termina con la quema de una sardina gigante. Murcia va a su aire: allí la fiesta se celebra pasada la Semana Santa, a la semana siguiente, y está declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.
Aquí el pez no expresa ni una fe ni un deseo. Según la Wikipedia en español, con esta ceremonia se entierra simbólicamente el pasado: la sardina se quema para cerrar una etapa.

Al otro lado de los Pirineos, el pez tiene también su broma, pero en primavera. En Francia, el 1 de abril se cuelga a escondidas un pez de papel en la espalda de un amigo y luego se grita «Poisson d’avril!», es decir, «¡pez de abril!». En España, las bromas tienen su propio día, el 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes, como recuerda la página de Wikipedia sobre el día de las bromas de abril.
¿De dónde viene el pez de abril francés? Nadie lo sabe con certeza. La explicación más extendida apunta al edicto de Roussillon, firmado por Carlos IX en 1564, que fija el inicio del año el 1 de enero: quienes seguían celebrando el año nuevo en la fecha antigua se convertían, según esta versión, en blanco de las bromas. Bonita historia, pero no se sostiene: la expresión poisson d’avril aparece ya en 1466 en un texto de Pierre Michault, y en 1508 en otro de Eloy d’Amerval, mucho antes del edicto. El sentido de broma del 1 de abril, en cambio, solo está documentado a partir del siglo XVII.
Hay otras pistas. El folclorista Alan Dundes habla de una mezcla de tradiciones: antiguos ritos de fertilidad, el momento en que el Sol sale del signo de Piscis y el final de la Cuaresma, cuando se comía pescado.
¿Tiene el pez un significado espiritual?
Si te preguntas qué simboliza el pez en un sentido espiritual, las grandes tradiciones dan respuestas muy concretas:
- en la tradición cristiana del ichthys, la palabra griega condensa una profesión de fe en Jesucristo, y Tertuliano compara a los creyentes con pececillos nacidos en el agua;
- en el relato hindú de Matsya, el pez es el salvador que guía a la humanidad a través del diluvio;
- en el budismo, nada hacia la liberación sin ahogarse.
¿El hilo común? El agua. El pez vive donde el ser humano se ahogaría, y allí avanza sin esfuerzo. Más allá de estas tradiciones, si un pez te hace pensar en la libertad, en los viajes o en la calma del mar, es una lectura personal, y es tuya. El pez no es el único animal que cambia de significado de un país a otro: lee, por ejemplo, la historia del gato de la suerte.
Regalar un pez: a quién y con qué palabras
Para qué ocasión
Con todas estas historias detrás, un pez puede acompañar muchas ocasiones:
- un Año Nuevo o una casa nueva, para desear abundancia «año tras año», como en China;
- un examen, un trabajo nuevo o un momento difícil, pensando en la carpa que remonta la corriente;
- una madre y su hijo, como guiño a los dos peces de Afrodita y Eros, atados para no perderse nunca;
- una persona nacida bajo el signo de Piscis;
- una persona creyente, para quien el ichthys conserva todo su sentido;
- un 28 de diciembre o un 1 de abril, sin más, para una amiga a la que le encanta reír.
Unas palabras en la tarjeta
- «Abundancia, año tras año.»
- «Sigue remontando la corriente.»
- «Inseparables, como los dos peces del cielo.»
Un pez en la solapa
Un broche de pez no le teme ni a la corriente ni a las bromas. Entre nuestros broches de bisutería, varios peces recuerdan estas historias. Una pareja de peces coral y rosa, que nadan uno junto al otro, evoca los dos peces del cielo. Más gráfico, un pez en forma de espina de pescado, de acero de color dorado con superficies y strass negros, juega con los contrastes. Y un pez azul y blanco con motivos geométricos, de acero de color plateado, recuerda más bien la orilla del mar. Son broches de fantasía con cierre magnético.
En un jersey marinero, en la solapa de una cazadora vaquera o en un abrigo azul marino, un pez encuentra enseguida su sitio. Y si te gustan otros bichos, echa un vistazo a toda nuestra colección de animales para la solapa.
El simbolismo del pez en resumen
De una tradición a otra, el pez no dice lo mismo: aquí tienes sus significados, uno al lado del otro.
| Tradición o fuente | Qué representa el pez |
|---|---|
| Primeros cristianos (acróstico ichthys, siglo II) | Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador; según la tradición, un código para reconocerse |
| Evangelios (Mateo, Marcos, Lucas, Juan) | Compartir: cinco panes y dos peces para una multitud |
| China (fórmula lian nian you yu) | La abundancia, gracias a un juego de palabras con yu |
| Japón (koinobori del 5 de mayo) | La fuerza y la perseverancia de la carpa que se vuelve dragón |
| Hinduismo (Matsya, Shatapatha Brahmana) | La salvación: el pez que guía a Manu a través del diluvio |
| Budismo (ashtamangala) | La liberación, sin ahogarse en el ciclo de los renacimientos |
| Constelación de Piscis (Higinio) | Un vínculo que resiste al peligro: Afrodita y Eros atados el uno al otro |
| Entierro de la sardina (España, miércoles de Ceniza) | El fin del Carnaval: se entierra simbólicamente el pasado |
| Pez de abril (Francia; Pierre Michault, 1466) | Una broma francesa de origen incierto: la expresión aparece en el siglo XV, la broma en el XVII |
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son las fechas del signo zodiacal de Piscis?▾
El signo de Piscis va del 19 de febrero al 20 de marzo. Lleva el nombre de la constelación de los dos peces atados por una cuerda.
¿Qué significa el nombre de la estrella Alrescha?▾
Alrescha, la estrella alfa de la constelación de Piscis, tiene un nombre de origen árabe que significa «el nudo»: el de la cuerda que une las colas de los dos peces en la representación del cielo.
¿Qué significaba al principio la expresión francesa «poisson d’avril»?▾
En el texto más antiguo que se conoce con esta expresión, el Doctrinal du temps présent de Pierre Michault (1466), un «poisson d’avril» es un alcahuete, el que lleva las cartas de amor de su señor. El sentido de broma solo aparece en el siglo XVII, con Jean de Labrune en 1691.
¿Hay una segunda multiplicación de los panes en los Evangelios?▾
Sí. Mateo y Marcos cuentan un segundo relato: con siete panes y unos pocos peces, Jesús da de comer a cuatro mil hombres, sin contar a las mujeres y los niños. Lucas y Juan solo recogen el primer milagro, el de los cinco panes y los dos peces.
¿Qué representan los colores de las carpas koinobori?▾
La carpa negra representa al padre. La carpa roja representaba antes al hijo mayor y hoy suele representar a la madre. Se añade una carpa por cada uno de los demás hijos.
