Gato de la suerte: el maneki neko y el gato negro

¿Por qué el gato trae suerte? La pata levantada y los colores del maneki neko, el gato negro según el país, los «gatos» de Madrid, Bastet y el Gato con Botas.
El gato de la suerte más famoso del mundo es el maneki neko, ese gatito japonés sentado que levanta una pata para «llamar» a la buena suerte, a los clientes y a la prosperidad. En España muchos lo conocen como el gato chino de la suerte, aunque su historia empieza en Japón. Y el gato trae suerte mucho más allá de Asia: en el antiguo Egipto se asociaba a la diosa Bastet, en la mitología nórdica tiraba del carro de la diosa Freyja y en Gran Bretaña un gato negro que se cruza en tu camino es, por tradición, una buena señal. Aquí, en cambio, el gato negro ha cargado durante siglos con la fama contraria. Todo depende, por tanto, del país, del color y del gesto. Te contamos cómo leer estos símbolos, de dónde vienen y cómo regalar un gato de la suerte con sentido.
¿Qué es el maneki neko, el gato de la suerte japonés?
Su nombre significa literalmente «gato que invita»: maneki viene del verbo maneku, llamar o hacer venir, y neko quiere decir gato. Lo verás junto a la caja de tiendas y restaurantes, casi siempre de cerámica y a veces con una pata que sube y baja gracias a una pila. La versión dorada que saluda sin parar se ha hecho tan popular en los bazares y restaurantes chinos que en España se le llama «gato chino». La figura nació, sin embargo, en Japón, durante el periodo Edo.
La leyenda del templo Gōtoku-ji
El relato más conocido transcurre en el templo Gōtoku-ji, en el barrio de Setagaya, en Tokio. En el siglo XVII, Ii Naotaka, señor del feudo de Hikone, volvía de una cacería con halcones cuando un gato sentado ante la puerta del templo pareció hacerle señas para que entrara. Nada más ponerse a cubierto, estalló una violenta tormenta. Agradecido, el señor se convirtió en protector del templo, que se reconstruyó en 1633 gracias a su apoyo, tal y como cuenta la web oficial del templo Gōtoku-ji.
Hoy los visitantes dejan allí miles de figuritas blancas para dar las gracias por un deseo cumplido. Tienen una particularidad: el gato de Gōtoku-ji levanta la pata derecha y no sujeta ninguna moneda. Según la enseñanza del templo, favorece los encuentros, y a cada cual le toca convertirlos en buena suerte.
Otros lugares reivindican el nacimiento del maneki neko, como el santuario de Imado, en el barrio tokiota de Asakusa. Entre los primeros testimonios escritos figura la crónica de Edo Bukō nenpyō (1852); ese mismo año, una estampa de Utagawa Hiroshige, Jōruri-machi hanka no zu, muestra gatos de cerámica a la venta en el templo Sensō-ji.
¿Pata izquierda o pata derecha?
Según la interpretación más extendida, la pata derecha levantada atrae el dinero y la suerte, mientras que la pata izquierda atrae a los clientes y a las visitas. Hay quien defiende lo contrario, y también existen gatos que levantan las dos patas, por si acaso.
Qué significan los colores del maneki neko
Al principio eran blancos o negros, pero hoy los maneki neko se fabrican en todos los tonos, y cada uno lleva su propio deseo:
| Color | Lo que se le atribuye |
|---|---|
| Tricolor (blanco, negro y naranja) | El más popular, considerado el que más suerte trae |
| Blanco | La pureza, la suerte y la prosperidad en general |
| Negro | La protección contra la mala suerte y la seguridad del hogar |
| Rojo | La salud; se le atribuía el poder de alejar la enfermedad |
| Dorado | La riqueza y el éxito económico |
| Verde | El éxito en los estudios y los exámenes |
| Rosa | El amor y las relaciones, una lectura más reciente |

Estas correspondencias, en parte inspiradas en el feng shui, cambian de un vendedor a otro, así que tómalas como una orientación y no como una regla. En Japón, el gato que invita tiene incluso su propio día: en 1995, el Japan Maneki Neko Club eligió el 29 de septiembre, porque la fecha puede leerse kuru fuku, «llega la buena fortuna». Y en 2007, la pequeña estación de Kishi, en la prefectura de Wakayama, nombró jefa de estación a una gata tricolor llamada Tama. Apodada el «maneki neko viviente», atrajo de nuevo a los viajeros a una línea que estaba a punto de cerrar.
Gato negro: ¿buena o mala suerte?
Respuesta corta: depende de dónde hayas crecido. El gato negro que todavía hace dudar a más de uno en España pasa por un animal de buena suerte en Gran Bretaña.
En España, una fama heredada de la Edad Media
En Europa, a partir de la Edad Media, el gato negro se asocia con la noche, la brujería y el diablo. De ahí viene la superstición que sigue viva: si un gato negro se cruza en tu camino, se dice que anuncia una desgracia. En España, además, el día temido no es el viernes 13 sino el martes 13, como recuerda el refrán «en martes, ni te cases ni te embarques», que el Refranero multilingüe del Instituto Cervantes recoge como muy usado.
Curiosamente, el gato también es un orgullo local. A los madrileños de varias generaciones se les llama gatos, y la explicación más conocida es una leyenda: en 1085, durante la conquista de Mayrit por las tropas de Alfonso VI, un joven soldado trepó la muralla ayudándose solo de una daga, con tanta agilidad que sus compañeros dijeron que parecía un gato. En 2018, el catedrático Luis Enrique Otero la contaba en El País, advirtiendo de que tiene mucho de leyenda. Y aquí, como en Italia o Portugal, se dice que el gato tiene siete vidas, no nueve como en inglés.
En Gran Bretaña y Japón, una señal de suerte
En Gran Bretaña, cruzarse con un gato negro se considera más bien un buen presagio. A Dictionary of Superstitions, de Iona Opie y Moira Tatem (Oxford University Press, 1989), recoge numerosas creencias británicas en este sentido, a veces contradictorias de una región a otra. En Japón, como hemos visto, el maneki neko negro protege, según se cree, la casa y aleja la mala suerte. En Italia, el prejuicio sigue muy arraigado: la agencia ANSA habla de «un preconcetto duro a morire». La asociación AIDAA (Associazione Italiana Difesa Animali ed Ambiente) promueve cada 17 de noviembre una jornada del gato negro, contra las supersticiones y por la protección de los gatos negros. Allí el número de la mala suerte es el 17, no el 13.
Ypres y su desfile de gatos
En Ypres, en Bélgica, el Kattenstoet recuerda una historia más oscura. Durante siglos se arrojaron gatos vivos desde el campanario del mercado de paños; según un reportaje de la radiotelevisión pública flamenca VRT, la última vez que se lanzaron gatos vivos fue en 1817, como anotó el primer archivero de la ciudad. Desde 1938, el bufón de la ciudad lanza gatos de peluche, y un gran desfile felino, nacido en 1955, recorre las calles cada tres años, el segundo domingo de mayo: la web oficial del desfile de los gatos anuncia la próxima edición.



El gato, animal sagrado y portador de suerte en la historia
Mucho antes de las figuritas japonesas, el gato ya tenía fieles devotos.
Bastet y los gatos del antiguo Egipto
En el antiguo Egipto, el gato protege los graneros de los roedores y se asocia a Bastet, diosa protectora del hogar, de las mujeres y de los nacimientos, representada a menudo con cabeza de gato. Su gran santuario estaba en Bubastis, en el delta del Nilo. El historiador griego Heródoto cuenta en el libro II de sus Historias (siglo V antes de nuestra era) que, cuando moría el gato de la casa, sus habitantes se afeitaban las cejas, y que el animal se embalsamaba. En el British Museum de Londres, el célebre gato Gayer-Anderson, un bronce de hacia el año 600 antes de nuestra era, representa a la diosa en forma de gato sentado.
Freyja, el Gato con Botas y otros gatos afortunados
En la mitología nórdica, Freyja, diosa del amor, viaja en un carro tirado por dos gatos, según la Edda prosaica de Snorri Sturluson (hacia 1220). Y en los cuentos de nuestra infancia, el gato de la suerte más querido es seguramente el Gato con Botas: en la versión que publicó Charles Perrault en 1697, un gato astuto hace la fortuna del hijo menor de un molinero, que no había heredado nada más que a él.
El gato no es el único animal al que se atribuye este poder. La mariquita, el elefante o la tortuga también tienen sus creencias, y eso es lo que da sentido a los animales simbólicos para llevar en un broche: cada uno lleva su propia creencia.
¿Qué simboliza el gato hoy?
Más allá de la suerte, el gato reúne varios símbolos que se repiten de una cultura a otra:
- La independencia: elige a sus amigos, y eso es a menudo lo que más admiramos de él.
- La protección del hogar: una herencia de su papel de cazador de ratones en graneros, tiendas y barcos.
- El misterio y la intuición: animal del crepúsculo, ve en la penumbra.
- La agilidad: de quien sale bien de un apuro decimos que «cae de pie», como los gatos.
Cada uno de estos significados puede guiar una elección: un gato tranquilo para quien adora su rincón de casa, un gato negro para la que se ríe de las supersticiones. También es una buena manera de elegir entre nuestros broches con forma de gato: parte del rasgo de carácter que quieres regalar.
Regalar un gato de la suerte
Un gato de la suerte es un detalle muy bonito para Navidad, para Reyes o para un comienzo: un trabajo nuevo, una casa nueva, un negocio que abre sus puertas. Para que emocione de verdad, piensa primero en la persona y después en el objeto:
- para una amiga que abre una tienda o se hace autónoma, un maneki neko con la pata izquierda levantada, el que atrae a los clientes;
- para acompañar un deseo de salud, la tradición japonesa asocia el rojo a la protección contra la enfermedad;
- para una amante de los gatos, un amuleto que pueda llevar encima en lugar de un adorno más para la estantería;
- y siempre, una notita que explique el símbolo.
Si todavía dudas, nuestra guía para elegir un broche para regalar te ayuda a partir de lo que ella ya se pone.
Llevar tu gato de la suerte contigo
Un maneki neko se queda en la estantería; un gato que llevas puesto te acompaña a todas partes. Ese es el espíritu de los broches de bisutería de Ma Broche: un amuleto discreto en la solapa de un abrigo, en un jersey o en un bolso.

En cuanto a los tonos, el dorado recuerda al maneki neko de la prosperidad, el plateado acompaña los grises y los azules del invierno, y el dorado rosa da calidez a un abrigo camel o a un punto color crudo. La mayoría de nuestros gatos se sujetan con imán, así que el cachemir o la lana fina quedan intactos. Para un efecto más suave, un gatito sobre un pañuelo anudado queda de maravilla: sigue nuestros consejos para sujetar un pañuelo con un broche sin tirar del tejido.
En resumen
El gato de la suerte por excelencia es el maneki neko japonés: pata derecha para la fortuna, pata izquierda para los clientes y un color para cada deseo. El gato negro, en cambio, se considera un buen presagio en Gran Bretaña y, en forma de maneki neko negro, se dice que aleja la mala suerte; su mala fama en España o en Italia viene sobre todo de supersticiones heredadas de la Edad Media. De Bastet al Gato con Botas, el gato sigue siendo uno de los símbolos más ricos para regalar o para darse un capricho.
Preguntas frecuentes
¿Dónde se pone un maneki neko en casa?▾
La tradición lo sitúa cerca de la entrada, mirando hacia la puerta, ya que su misión es «invitar» a entrar a la suerte y a las visitas. En un negocio se coloca en el escaparate o junto a la caja. Lo importante es que se vea bien desde la entrada.
¿Por qué el maneki neko lleva un collar rojo y un cascabel?▾
Este detalle vendría del periodo Edo: las familias acomodadas, para quienes un gato era un lujo, le ponían un collar de tela roja con un cascabel, para adornarlo y para oírlo llegar. Las figuras han conservado esa coquetería.
¿Qué significa lo que está escrito en la moneda del maneki neko?▾
En la barriga suele leerse el carácter 福, fuku, «buena fortuna», o 開運, kaiun, «la suerte que se abre». La moneda, un koban, lleva a menudo la inscripción «diez millones de ryō», una suma fabulosa en el periodo Edo, para desear una prosperidad sin límites.
¿Existe un día internacional del gato?▾
Sí, el 8 de agosto. Lo lanzó en 2002 el Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW) y desde 2020 lo coordina la organización británica International Cat Care. Es una buena ocasión para hablar de bienestar animal y de adopción.
¿Se puede regalar un gato de verdad en Navidad o en Reyes?▾
Mejor evitar la sorpresa. Adoptar un gato es un compromiso de muchos años y debe ser una decisión de la persona que va a vivir con él, no un regalo que llega sin avisar. Para Navidad o para Reyes, mejor regalar un símbolo de gato que pueda llevar siempre consigo.
